Las artesanías y la apropiación del espacio

Hay diversas posturas dentro del interiorismo, diversas corrientes que van desde el art decó hasta el minimalismo. Desde la Antigüedad egipcios y romanos se preocupaban ya por favorecer la decoración de sus espacios interiores, de apropiárselos y llenarlos de significado. Así, desde entonces y actualmente, las propuestas de interiorismo más originales siempre han intentado hacer propio el espacio, componerlo y recrearlo.

Sin embargo, esto no sucede cuando hacemos una calca fiel del “interiorismo de revista” y acudimos a lo que yo llamo “escenografía de caja instantánea”, que es reproducir la moda prefabricada de las tiendas con “más onda” en nuestro espacio cotidiano, nuestro hogar, pero que en realidad es una copia impersonal y poco creativa, por muy “estética” que sea.

El espacio personal debe ser un refugio para nuestro ser, día con día estamos envueltos en esa atmósfera, por qué no hacer un ambiente que plasme nuestro ser más íntimo y creativo. Si pudiéramos elegir entre contar nuestra propia historia de manera interesante y original, o  una trama completamente impersonal con una fórmula replicada miles de veces, creo que decidiríamos por la opción que exprese quiénes somos. Lo mismo ocurre con nuestros espacios, por qué imitar una foto de revista, un aparador de tienda, si estos pueden ser nuestros lienzos en blanco, lugares para expresarnos y reflejarnos de manera creativa.

Estoy de acuerdo que para ello no requerimos ser carpinteros, tapiceros, pintores (y lo que se venga en mente) para generar nuestros propio mobiliario, no, por supuesto. Podemos tomar de aquí y de allá lo que nos plazca; sí, tomar el “mueble de caja instantánea” y recrearlo, “hackear” lo común y prefabricado para convertirlo en único y personal, hacerlo nuestro.

¿Cómo?, pues aquí entra la labor de los artesanos, que con su creatividad y mayor sensibilidad estética pueden ayudarnos a dar color, sensaciones, formas y narraciones que apunten a la originalidad y a nuestra particularidad; pues de humano a humano, de creador a creador, es más auténtico el despliegue artístico de nuestros espacios donde la narrativa será más íntima. Incluso puedo asegurar que algunos objetos de esta naturaleza nos elijen, nos hablan, nos seducen. No por nada estas grandes tiendas impersonales intentan apropiarse de la cultura de un pueblo y masificarla, pero ninguno de esos objetos en serie tendrá nunca el valor de uno que provenga de la mano artesana. Y yo, queridos lectores, me considero una artista de mi escenario. Por eso gusto de conversar con las narrativas auténticas y personales que evocan las artesanías, y tomar su golpe de inspiración para llevarlo a otra narrativa: mi espacio personal.

Así pues,  podemos observar el trabajo de los artesanos como una invitación a la propia creatividad, a la inspiración y a la autonomía creadora y expansiva. Pues el poder de un objeto hecho por un artesano está lleno de esas ráfagas poderosas de quien “de la nada” trae belleza al mundo en un objeto concreto. Y si además agregamos que hay objetos artesanales con toda una cultura ancestral detrás, como el arte mexicano, pues es aún mayor la gloria y el gozo de entablar un diálogo creativo, convivir día a día con esa historia y ese poder a través de una pieza que bien pudo hablarnos al corazón. Apropiarnos del espacio es tomarlo y recrearnos en él, elegir un objeto para luego darle un lugar en ese espacio donde reposa nuestra intimidad, nuestro ser, qué mejor que sea un objeto único, con un relato lleno de significado, y elaborado de una mano inspirada y creadora de belleza.

Colaboración: Kiria Cárdenas.

 

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Lula Sánchez

Socia Nuuch Artesanías

Apasionada del arte mexicano, emprendedora y socia fundadora de Nuuch Artesanías.

Lula Sánchez